lunes, 7 de enero de 2013

Mis propositos para el 2013

El pasado día 30 de diciembre, antes que terminara este maravilloso año 2012 que tanto nos ha removido a todos, aproveché un momento de calma para pensar en mis propósitos para el 2013.
Como ya sabéis el pasado 21/12/12 el solsticio de invierno marcó el inicio de la estación más fría del año. Se trata de un tiempo para almacenar los frutos recogidos en los últimos doce meses, hacer balance, permitirse ese espacio de reposo y asimilación. Es una breve mirada hacia atrás para retornarla hacia adelante. ¿Qué objetivos tenia al inicio del pasado ciclo? ¿Cómo lo he trabajado? ¿Qué dificultades han surgido? ¿Qué he conseguido? ¿Está bien para mí?
Así también es un tiempo para la planificación, elaborar las estrategias para los nuevos propósitos, hacer listas, muchas listas.
Yo he hecho cuatro. Tres, fruto de una primera, la que elaboré el día 30. Realice una lista de 21 propósitos para el 2013. Cinco días más tarde, repasando mis 21 demandas, sentí necesario ordenarlas en tres listas diferentes.
Empecé por la lista de “Cosas concretas que dependen de mí”. Ej. Ganar 3 kilitos.
Luego puse en otra lista las “Cosas concretas que no dependen tanto de mí”. Ej. Viajar al Vietnam este verano.
Y finalmente escribí en esta otra lista “Estados que deseo alcanzar” Ej. Equilibrio emocional.
Era obvio que mi primera lista parecía más bien una carta a los Reyes Magos y que necesitaba una dosis de realismo y un análisis sobre la viabilidad de mis demandas.
Es importante separar lo que queda a mi alcance, lo que depende sólo de mí, de mi entrega, de mi voluntad, de mi determinación, de mi propio esfuerzo, de mis posibilidades, de lo que sea capaz de sostener por mí misma.
Por otro lado, todos esos objetivos cuya resolución no depende tanto de mí, sino también de otras personas, otros factores, circunstancias, se van a otra lista con la conciencia de que probablemente, serán más costosas de conseguir.
Por último, una lista de propósitos que viajan conmigo toda la vida, que a veces siento presentes y realizados y otras veces, distantes e inalcanzables. Es la lista de los “ESTADOS DE PERFECCION” emocional y energético a los que miro con profundo anhelo. Ej. Quiero ser feliz, quiero ser más alegre, …
Y de estas tres últimas listas, aún podríamos sub-listar muchas más. Listas que incluyeran todas aquellas ideas que nos permitan alcanzar esas primeras demandas, listas de mapas, rutas, prioridades, apoyos, timings, costes, …
Pero hoy, no voy a hacer tanto análisis porque justo salimos del tiempo de Navidad y su atmósfera sigue influyendo sobre mí, así que, sólo por hoy, dejaré un espacio para que la “Magia” actúe configurando todo aquello que no depende mi.  Que mueva los hilos que no puedo ver ni manejar.
Felices Propósitos 2013.
Un consejo, no sirve de nada olvidar las listas en un cajón.

jueves, 20 de diciembre de 2012

BON NADAL I FELIÇ 2013

CANÇÓ DE L’ESTRELLA


Jo us mostro el camí. Seguiu-me, Reis nobles;
sóc per reis i pobles l’estel del matí.
Amb roba daurada jo enfilo en l’atzur
el camí més pur que hi ha a l’estelada.
Ròssec de claror vaig deixant per rastre
tinc corona d’astre i aroma de flor.
Tres Reis tinc darrere i un àngel davant
i a prop de l’Infant un cel que m’espera.
Gemadet i ros vostre Fill, Maria,
a qui semblaria?
A qui, sinó a Vós?
                            Jacint Verdaguer

Amb aquesta cançó Bocoaching et desitja un preciós Nadal i t’anima a que el proper any assoleixis els teus bons propòsits.

Bon Nadal i Feliç 2013

martes, 30 de octubre de 2012

COACHING TAROT


Hoy las cartas las escoges tú



Tengo el placer de anunciarte que he desarrollado una nueva manera de hacer coaching utilizando las cartas del Tarot

Este método permite realizar una sesión muy creativa y sorprendente. Te ofrece la oportunidad de escoger el camino que deseas transitar para llegar a tu objetivo.


Las cartas y yo misma te ayudamos a que sea más fácil y posible.


La presentación de esta nueva herramienta tendrá lugar en el marco de la Feria Internacional Magic'12, donde junto con mi compañera Esmeralda Rodriguez, Quiróloga, compartiremos un espacio dedicado al desarrollo de las personas y de su potencial.


Te espero los días 30 de noviembre, 1 y 2 de diciembre en el Stand 101 del Palacio de congresos nº 5 de Fira Barcelona. 



Consigue tu entrada gratis  !

Solicítala a través de comentarios o enviándome un correo.

viernes, 28 de septiembre de 2012

La toma de Conciencia


Y cuando te das cuenta de algo, 
¿qué haces con ello?

Me he dado cuenta de que cuando no ingiero pan en las comidas, tengo una mejor digestión. Me he dado cuenta por casualidad. Aún así he hecho la prueba durante tres semanas de no acompañar mis comidas con pan. Y efectivamente, mis digestiones han sido fabulosas. Además, he rebajado la ingesta de gluten en mi dieta y también ha resultado ser un éxito para mi salud diaria.

Cuando uno se da cuenta de algo mediante una experiencia diferente, adquiere una nueva información, no sólo a nivel intelectual sino, como en este caso, a nivel celular. Se ha obtenido un resultado diferente mediante el cambio de una costumbre.

A partir de esta toma de conciencia vivida través de una experiencia, mi libre albedrío decidirá si acepta esta nueva información como un punto de partida para modificar de forma permanente un hábito establecido.

Puede ser que al principio me cueste un poco renunciar al placer de mojar el pan en esa deliciosa salsa, pero ahí entra en juego la tercera parte del programa que yo llamo Experiencia Vivida + Toma de Conciencia + Ejercicio. El ejercicio consiste en practicar, practicar y practicar. Es un factor decisivo en la progresión de un asunto importante. Es trabajar en la implementación de la nueva información adquirida mediante el ejercicio voluntario.

La toma de conciencia que está fundamentada en una experiencia, sea cual sea su magnitud, es promesa de unos resultados duraderos. Dicha experiencia puede originarse en una simple conversación, en la modificación casual o voluntaria de una práctica, en un accidente fortuito, en una meditación, en una lectura, … y por supuesto, en una sesión de coaching.

Las experiencias que son realmente importantes para la toma de conciencia y para la consolidación de esa información tomada, son aquellas en que el hombre vive momentos donde pasa del estado de hábito, inconsciencia, somnolencia, o maquinal al estado de nuevo, madurez, despertar, oportunidad, respecto de algo, respecto de una situación en concreto.

Estas experiencias son de una naturaleza distinta y modifican la manera de ver la situación o el asunto en cuestión. De pronto, aquello toma un color totalmente diferente. El hombre vive así la experiencia de fuerzas nuevas que atañen, tanto a su saber como a su propio comportamiento y a todo su campo de actividad.

Hoy he tomado consciencia de que la dificultad que tengo para alcanzar ese objetivo tan deseado no es otra cosa que la fuerza interceptora de mí miedo. Esta consciencia ha sido experimentada mediante una esclarecedora conversación con una persona. ¿Qué puedo hacer ahora con esta nueva conciencia? Lejos de dejarla morir en el olvido, voy a experimentar en diferentes direcciones hasta encontrar la que encaja mejor en pro de una conciliación entre mi objetivo y yo misma. 

Si te das cuenta de algo, si eres inspirado por un haz de claridad, si divisas una señal rompedora, si intuyes un atisbo de luz, RESPIRA y PREPARATE para la ACCION. CORRE tras ella y alcanza la evidencia de esa nueva información hasta que ésta forme parte de una nueva realidad en sintonía con un sentimiento de satisfacción. 

martes, 24 de julio de 2012

ACEPTAR VS RESIGNARSE



Según la Real Academia Española,

Aceptar es definido de la siguiente manera:

(Del lat. acceptāre 'recibir').

Recibir voluntariamente o sin oposición lo que se da, ofrece o encarga. Aprobar, dar por bueno, acceder a algo. Recibir o dar entrada...

Resignación es definido así:

(Del lat. resignāre, entregar, devolver).

Entrega voluntaria que alguien hace de sí poniéndose en las manos y voluntad de otra persona. Conformidad, tolerancia y paciencia en las adversidades...


Del latin: ¿Recibir VS Devolver, Entregar?

Luego están las definiciones que cada cual quiere darle a ambos conceptos. En esta ocasión voy a hacer mi propia definición encarando la acción de aceptar contra la acción de resignarse.

En la acción de aceptar hay un movimiento de la voluntad que se dirige hacía lo que se acepta de una manera abierta, recibiendo, tomando, asumiendo, asimilando, haciendo suyo algo que hasta entonces no le pertenecía, le quedaba extraño, lejos e inconcebible.

La acción de aceptar te mueve hacia algo nuevo. Cuando integras aquello que aceptas pasa a formar parte de ti y tú empiezas a reconocerlo en ti, por lo que esa proximidad disipa cualquier temor, miedo o dolor que precediera tal movimiento.

Aceptar es dar por bueno. Cuando damos por bueno, reconocemos que es un beneficio para nosotros y para aquello que es aceptado, ya sea una circunstancia, una enfermedad, una persona, un aspecto de la personalidad de otros o de nosotros mismos, …

Cuando aceptamos, lo hacemos amablemente y damos espacio para que esto sea y ocupe su lugar en nuestra conciencia.

La aceptación es un premio. Cada vez que aceptamos subimos un peldaño en la escala de comprensión y crecemos como personas conscientes.

VS

La acción de resignarse nos recuerda la imagen de una derrota. Me imagino a un general rindiéndose ante el enemigo, humillado, avergonzado, entregando las armas, y en su mente, empezando a maquinar la estratégica para su venganza, para la reconquista de lo perdido.

Lejos de especular peyorativamente sobre la Resignación quiero darle a está un lugar honorífico en mi consciencia.

Hay momentos, situaciones en la vida en las que seguir luchando se vuelve insostenible, ya sea por falta de recursos, por desgaste emocional o físico, por fragilidad, por falta de tiempo, … Aun así nuestra mirada sigue enfocada en nuestro objetivo, en nuestro ideal, en ese destino que deseamos con tanta fuerza,… Sin embargo no podemos seguir luchando por ello. Sentimos que seguir en ese proceso nos debilita y entonces, miramos nuestro objetivo con tristeza, lo miramos y volvemos a mirar con la cabeza gacha, sintiendo en nuestro interior pizcas de vergüenza, impotencia y rabia. No podemos cambiar la situación, no está en nuestras manos. Lo que nos separa de nuestro anhelo es más fuerte que nosotros. Y ante la supuesta majestuosidad del adversario nos rendimos ante ella y le entregamos la fuerza, el lugar que demanda, y el poder de someternos junto con nuestra ilusión, nuestra plenitud, nuestra felicidad. Sentimientos que se han ido con aquello que hemos devuelto.

Por poner algún ejemplo:

Cada día me resigno a tomar café con mi vecina y escuchar sus interminables quejas renunciando a mi deseo de estar en paz leyendo un libro en casa.

He tenido que aceptar un puesto de administrativo cuando estaba buscando algo de mi categoría.

Resignarse, a mi manera de entender, es una entrega, a pesar nuestro, de nuestros deseos y de nuestra autenticidad a la suerte de las circunstancias.

¿Cuál es el beneficio de la resignación? Descansar, recuperar fuerzas, elaborar nuevas estrategias, beneficiar a otro.

¿Cuáles son sus peligros? Acomodarse en la incomodidad, perderse a sí mismo,  perder la fuerza, …   
  
Aceptar conlleva la responsabilidad de crecer con aquello que se acepta.

Resignarse conlleva la responsabilidad de asumir las consecuencias de esa resignación.

En ambos casos hay un movimiento respetable y honorable.